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Plan Financiero en un plan de empresa

Importancia y aspectos a considerar en el Plan Financiero de nuestro plan de empresa.

La elaboración de un buen plan de empresa debe tener en consideración básicamente cuatro factores: Marketing y ventas, Recursos Humanos, Operaciones y finalmente las Finanzas. Todos ellos tienen igual gvalor e importancia. Hoy nos vamos a centrar en porqué es importante disponer de un buen plan financiero y los aspectos importantes a considerar en su elaboración.

No vamos a entrar en profundidad en el debate de si es necesario o no realizar un plan de empresa previo lanzamiento de un negocio. Hay opiniones solventes a favor y en contra. Nosotros consideramos que es una parte esencial cuando queremos encarar nuestro futuro emprendedor con mayor seguridad y solvencia. Además es un arma importante por ejemplo para poder acceder posteriormente a fuentes de financiación. Lógicamente el movimiento se demuestra andando y la seguridad absoluta no la vamos a conseguir nunca.

Partiendo de una simple idea de negocio empezamos a armar nuestro plan de empresa describiendo nuestra misión, objetivos, analizando el mercado, la competencia, los canales de distribución, estrategía de marketing, nuestro equipo, etc. Todo este análisis que requiere un duro trabajo de investigación al final lo podemos resumir en: voy a hacer esto, lo haré de esta forma concreta y necesitaré todo esto para conseguirlo, crecer y mantenerlo.

Aqui es dónde entra en juego el plan financiero, la última pieza de nuestro plan de empresa y que nos debe servir de contrapunto y de guía no ya para su lanzamiento sino para su continuidad con ciertas garantías. El plan financiero se alimenta de todas las variables que hemos ido definiendo en nuestras predicciones en las otras áreas de analisis. Por ejemplo nuestra predicción de ventas, de personal, de costes de oficina, etc.

El plan financiero debe incluir como mínimo las inversiones iniciales necesarias, la cuenta de pérdidas y ganancias provisional, el balance de situación provisional y la previsión de tesorería. Es en este punto dónde creemos que muchos emprendedores erran el tiro. Un buen emprendedor no tiene porqué ser un experto contable ni tiene porqué saber realizar un balance y una cuenta de resultados. Al fin y al cabo es una herramienta que es el reflejo de sus ideas e hipótesis de negocio y que sí que tiene la obligación de saber interpretar para comprender el impacto de las mismas en las finanzas de la empresa.

Aunque de manera subjetiva diríamos que prácticamente la totalidad de planes de empresa que hemos tenido ocasión de analizar y no son pocos, carecen de realismo en sus estimaciones. Es un defecto difícil de corregir el despreciar la competencia, estimar al alza las ventas o no preveer correctamente los costes. Al fin y al cabo se tratan de predicciones y ya sabemos que acertar al 100% es misión imposible.

Un buen plan financiero nos permite testear la rentabilidad de nuestro futuro negocio, crear escenarios (tres puede ser suficiente, pesimista, neutral y optimista), comprobar nuestras necesidades de financiación actuales y futuras, estructurar nuestra deuda, crear a partir de esto estrategías de contingencia y estimar su impacto. También nos permite mostrar de una forma gráfica y sintetizada nuestras estimaciones a futuros socios, a fuentes de financiación (entidades bancarias, business angels, capital riesgo, etc) y transmitir desde el punto de vista financiero la solidez de nuestro proyecto.

Además una vez iniciado el negocio, el plan financiero si está bien realizado no debemos de ninguna forma dejarlo de lado, junto con el global de nuestro plan de empresa, debe seguir siendo una herramienta de mejora constante y de guía. Actualizarlo, revisarlo, anticipar acontecimientos y tomar decisiones gracias a estas herramientas es de vital importancia. De esta forma evitamos tensiones puntuales de mercado o internas que pueden terminar rápidamente con nuestra aventura emprendedora.

Nuestro consejo y lógicamente es en lo que creemos es que si no se dispone de los conocimientos necesarios para realizar un buen plan financiero se tenga en cuenta seriamente la contratación de una empresa o profesional especializado o bien se acuda a entidades públicas que puedan dar soporte a la creación del mismo.